- Comunicación intercultural y estrategias comunicativas de hablantes no nativos del español en chile
El siguiente estudio se centra en la comunicación intercultural que los hablantes no nativos del español, provenientes de Estados Unidos, establecen con hablantes chilenos nativos de español. La investigación apunta a cómo los factores de tipo cultural y social intervienen en gran medida en la interacción comunicativa de hablantes con distintos idiomas de origen. En las experiencias comunicativas de los hablantes no nativos en Chile, se puede apreciar un proceso de adecuación e integración a la cultura y al idioma español en el país. De esta manera, es más fácil prevenir malos entendidos o incomprensión por parte del hablante nativo chileno. Por otro lado, la utilización de determinadas estrategias comunicativas permitirá al hablante no nativo expresarse con mayor claridad, cuando sus recursos lingüísticos sean limitados.
PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMACada día la sociedad chilena recibe a un número significativo de extranjeros, los que ingresan al país por distintos motivos, sea turismo, estudios, familia, etc. Por tanto, las comunicaciones interculturales son cada vez más frecuentes. Sin embargo, en este tipo de comunicación se presentan distintos factores tanto culturales como lingüísticos, los que en cierta medida, interfieren en la adecuada relación comunicativa entre individuos con distintos idiomas.
La Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, recibe cada semestre una gran cantidad de estudiantes del Programa Internacional de Intercambio Estudiantil desde los Estados Unidos, con el fin de que éstos realicen una parte de sus estudios en un país diferente. Sin embargo, y a pesar de que estos estudiantes deben tener cierto conocimiento del español, sus problemas de comprensión y expresión oral con chilenos, principalmente estudiantes, por la interacción que se produce dentro de la universidad, les resulta sumamente difícil. Frecuentemente, se les escucha decir que no entienden cuando hablan los chilenos, que la variante lingüística chilena es difícil de comprender, que hablan muy rápido o que no modulan correctamente para captar el mensaje. Por otro lado, este hecho provoca experiencias negativas y formación de prejuicios que pueden incidir en las futuras conversaciones interculturales de los hablantes no nativos. Pese a ello, siempre existe la necesidad de comunicarse al otro, por tanto, los hablantes norteamericanos recurren a distintas estrategias comunicativas que les permitan algún grado de cercanía verbal con los estudiantes chilenos. Por último, otros de los principales factores que influyen en la comunicación entre nativos y no nativos del español, son los de tipo extralingüísticos, como por ejemplo, la identidad social y cultural que los hablantes no nativos proyectan en la comunicación, los cuales pueden ser favorables o desfavorables para el éxito comunicacional con el receptor nativo del español.
Esta investigación apunta a conocer cómo es la comunicación de los hablantes no nativos del español en Chile, es decir, los estadounidenses, y las estrategias comunicativas que estos hablantes utilizan, nombrando, además, los posibles problemas o limitancias que esta situación comunicativa pueda provocar.
OBJETIVOSObjetivos generales
Indagar sobre la importancia que tiene la comunicación intercultural en la relación comunicativa entre hablantes nativos y no nativos del español en Chile. Reconocer las distintas estrategias comunicacionales utilizadas por los hablantes no nativos, para lograr algún grado de comunicación con su receptor nativo. Objetivos específicos Describir las conductas lingüísticas y sociales que se producen entre la comunicación conversacional de los hablantes no nativos frente a su interlocutor chileno. Identificar los factores lingüísticos y extralingüísticos que afectan la comunicación entre los hablantes de EEUU y Chile. Dar cuenta de las técnicas adaptativas cuando hay problemas o malentendidos en la interacción entre nativos y no nativos. Conocer si las técnicas comunicacionales son efectivas para lograr una adecuada comunicación por parte de los hablantes no nativos en Chile.Pregunta de investigación: ¿Cuáles son los problemas comunicativos que se producen en la interacción entre hablantes nativos y no nativos del español en Chile y qué estrategias son utilizadas por los hablantes no nativos para lograr una adecuada comunicación?
MARCO METODOLÓGICO
Tipo de investigaciónEsta investigación se realiza mediante un estudio de tipo cualitativo con un enfoque descriptivo, pues se explicitan las situaciones o eventos que se manifiestan en la comunicación de los hablantes no nativos del español como son los estadounidenses frente a los receptores chilenos. Mediante el estudio de casos se analiza en profundidad las experiencias comunicativas de los hablantes no nativos del español, obteniendo resultados importantes para esta investigación. El tiempo que toma este estudio es de tres meses, tiempo en el cual se estudia a los sujetos que han sido seleccionados para, finalmente, recoger y analizar la información obtenida.
SujetosLos sujetos que forman el corpus de esta investigación son dos estudiantes universitarios provenientes de Estados Unidos, quienes han continuado sus estudios en Chile por medio del Programa Internacional de Intercambio Estudiantil de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. El primer estudiante proviene del estado de Maine, tiene 21 años y hace un año y medio que reside en Chile. En el pasado, estudió español en su colegio y se perfeccionó un mes estudiando y viviendo en Guatemala. Luego de cursar un semestre como alumno de intercambio, decidió ingresar a la carrera de Interpretación -Traducción Inglés-Español en la Universidad de Las Américas como alumno regular. La segunda estudiante proviene del estado de Indiana, tiene 19 años y desde marzo de este año reside en Chile. Sus conocimientos del español se basan solo en los estudios obtenidos en su escuela y nunca antes ha vivido en otro país donde se hable español como primera lengua.
InstrumentoEl instrumento utilizado es básicamente la entrevista abierta en profundidad. El entrevistador realiza una pauta con los temas que interesan investigar, por tanto, no hay preguntas formuladas de antemano. De esta manera sólo se intenta orientar la entrevista y que los entrevistados que son los hablantes no nativos del español provenientes de Los Estados Unidos respondan libremente sobre los temas que son expuestos, como son la comunicación intercultural en Chile, los factores que influyen en esta situación comunicativa, las técnicas adaptativas utilizadas, etc. La entrevista tiene un tiempo aproximado de 15 minutos, la cual es registrada con grabadora en todo momento. El espacio físico en donde se lleva a cabo la entrevista es en las dependencias de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.
Aplicación preliminar del instrumentoLa aplicación experimental del instrumento fue efectuada al azar a un estudiante proveniente de Estados Unidos. El tiempo de la entrevista fue de 20 minutos. Si bien no había preguntas formuladas con antelación, la entrevista tuvo algunos problemas al volverse algo amplia abarcando puntos que no eran del todo útiles a la investigación. A pesar de ello, la conversación fue agradable y no hubo inconvenientes comunicacionales entre el entrevistador y su entrevistado.
TriangulaciónLos resultados de la aplicación experimental, permitieron reformular el instrumento principalmente en delimitar y especificar la información que se quiere recabar, por tanto, se decidió que la pauta de la entrevista debe ser más específica y precisa en los aspectos y temas fundamentales necesarios para la investigación. Además, se requiere hacer preguntas que apunten con mayor énfasis a las estrategias comunicativas que realizan los entrevistados.
MARCO TEÓRICOLa comunicación intercultural es uno de los elementos fundamentales para el éxito de la interacción comunicativa entre hablantes nativos y no nativos de un idioma determinado, definiéndose como un tipo de comunicación donde sus participantes poseen diferentes marcos de referencias, ya sea por su nacionalidad, etnia, etc. Todas estas diferencias son producto de los factores culturales de la sociedad a la que pertenece cada hablante, factores que de una u otra manera se ven reflejados en la comunicación. Preston y Young (2003), señalan que estos factores son un componente importante en la relación comunicativa de hablantes con distintos idiomas de origen, pues la irrupción de estos factores puede tanto facilitar la comunicación como amenazarla, por tanto, los hablantes deben tener especial cuidado respecto de su actitud y lo que dirán frente a su receptor.
En la comunicación intercultural es importante que los hablantes no manifiesten actitudes discriminatorias que podrían provocar problemas y errores de comunicación. Cuando surge discriminación entre uno de los participantes, ya sea por su color de piel o lugar de procedencia, sumándole además, que uno de ellos es hablante no nativo del idioma del otro, el diálogo alcanzado puede ser mínimo y hasta imposible. Producto de esto, son las graves consecuencias sociales y la existencia de prejuicios y estereotipos negativos, las que entorpecen la valoración y aceptación de la diversidad cultural.
Un ejemplo conocido es lo que sucede en la relación comunicativa entre los hablantes mexicanos y estadounidenses. En este caso, se enfrentan dos hablante con distintos idiomas entre sí, por tanto, uno de ellos debe internarse en el conocimiento lingüístico del otro para lograr algún tipo de cercanía comunicativa. Sin embargo, existe cierta hostilidad por parte de los estadounidenses, a causa de distintos factores sociales y políticos que influyen en la formación de ciertos prejuicios hacia los mexicanos. Frente a este contexto, la comunicación intercultural que se establece entre ambos hablantes se ve afectada por estos motivos extralingüísticos y, por tanto, ésta no resulta del todo efectiva. En otras palabras, independiente si el hablante mexicano sabe mucho o poco del inglés, los factores externos que inciden en la valoración que tiene el interlocutor norteamericano del él son, finalmente, los que impiden una cercanía comunicativa y aceptación total del hablante mexicano y su cultura.
Por otra parte, la comunicación intercultural se hace mucho más latente cuando los hablantes poseen distintos idiomas de origen. Por ello, es importante conocer de antemano la diferencia entre hablantes nativos y no nativos de una lengua. Como bien describe Alarcón (2003), un hablante nativo es aquel que nace y se desarrolla desde sus primeros años bajo el dominio de un idioma determinado, el cual adquiere y maneja a la perfección a lo largo de toda su vida. Un hablante no nativo en cambio, es aquel que con el correr de los años ha dedicado parte de su tiempo en estudiar otro idioma o se ha visto en la obligación de aprenderlo por motivos externos, por ejemplo: cambio de residencia a un país con un idioma distinto. De esta forma, el individuo logra adquirir las capacidades y competencias lingüísticas suficientes para comunicarse en su segunda lengua. Entendido este punto, es cuando se pueden exponer las características que adopta el hablante no nativo una vez que se inserta en otro contexto y terreno idiomático, es decir, el de su segunda lengua. Preston y Young (2003) señalan que la forma en que los hablantes no nativos usan o eligen una lengua en sociedades lingüísticamente diversas contribuye a la formación de la identidad social, de modo que, para este hablante, cada acto de habla o silencio se convierte en un acto de identidad.
Cada hablante es portador de una identidad social que lo dota de determinadas características posesionándolo como perteneciente a un país o grupo social en particular. La lengua es parte de la cultura y contribuye al mantenimiento de las sociedades. Mc Entee de Madero (1998), afirma que la lengua es un símbolo de la tradición cultural a la que pertenece sirviendo además como medio de aprendizaje y transmisión de la misma. Por ello es que la lengua es el componente más importante de pertenencia a un grupo e identidad social del individuo, factores que en cierta medida intervienen en el desarrollo del aprendizaje de otra lengua y, por ende, afecta en la comunicación que entre individuos nativos y no nativos de una misma lengua. El hecho de que las lenguas no son instrumentos objetivos, sino más bien son de tipo sociales relacionadas con la identidad de los grupos sociales y étnicos, provoca ciertas consecuencias con respecto a la evaluación social de las lenguas y las actitudes que éstas provocan.
Al estar en presencia de personas de una cultura e idioma diferentes a la de origen, se pueden descubrir diferentes expectativas con respecto al desempeño de sus roles sociales. Por ejemplo, Cuando un hablante no nativo se inserta en un terreno idiomático distinto al de su lengua madre, éste puede identificarse positivamente con la nueva cultura y los individuos que la componen, así como también que los hablantes nativos lo reconozca y acepten como miembro de una comunidad determinada asumiendo el rol social con el que este hablante se constituye. Si es así, los problemas comunicacionales no serán tan graves y en conjunto con una actitud positiva de ambos hablantes se hará más agradable la experiencia comunicativa. Por el contrario, la situación también puede darse a la inversa y un individuo con una alta competencia lingüística puede sentir rechazo a la nueva cultura y sus integrantes, y éstos a su vez, pueden tener una actitud negativa hacia él, en lo que se denomina según Preston y Young (2003), como choque cultural. Como consecuencia de este choque, el desarrollo comunicativo se ve drásticamente afectado.
Una vez que el hablante no nativo se encuentra en contacto con su segunda lengua, y se ve en la obligación de usarla frente a interlocutores nativos de la misma, se pueden distinguir ciertos problemas y malentendidos en la comunicación. Este tema es abordado a fondo por el texto de Appel y Muysken (2002), en el que pueden distinguirse, como primera causa de los malentendidos y problemas, la limitada competencia formal que posee en la segunda lengua el hablante no nativo, quien puede que no posea, adecuadamente, las habilidades gramaticales, fonéticas o léxicas suficientes en la segunda lengua como para expresarse claramente a la hora de dirige a un hablante nativo, lo que indudablemente provocará dificultades comunicativas. En este tipo de casos, la actitud del hablante nativo es, generalmente, ser condescendiente con la escasa competencia del hablante no nativo e intenta ajustar su lengua. Como bien lo indica Kramsch (2003), las características comunicativas que adoptará el hablante nativo será intentar hablar más lento, utilizar frases cortas y claras, mayor pronunciación, entre otras, para lograr así algún entendimiento con su interlocutor.
Por otra parte, es importante señalar que si bien el hablante no nativo posee las competencias lingüísticas necesarias para poder expresarse en otro idioma, éste puede carecer de las habilidades necesarias para distinguir y emplear adecuadamente los diferentes registros y variedades estilísticas de la segunda lengua. Según Appel y Muysken (2002), diversos estudios sociolingüísticos demuestran que los hablantes nativos utilizan determinadas formas estilísticas o registros según las determinadas situaciones de habla. Un ejemplo, sería la interacción que se da una entrevista de trabajo, en la cual ambos participantes utilizan formas estilísticas formales, pues la situación así lo requiere.
En el caso de los hablantes no nativos, éstos en su mayoría carecen o desconoce las variantes estilísticas del segundo idioma, por tanto hacen sólo uso de un registro o estilo. Lo que trae como consecuencia, por ejemplo, que se haga uso de un estilo informal cuando, en realidad, se requiere de una forma de habla más formal. Cuando ocurren situaciones de este tipo, Mc Entee de Madero (1998) indica que lo más probable es que el hablante nativo sienta que su interlocutor le está faltando el respeto o que está siendo demasiado personal e íntimo en su conversación. Por otro lado, el hablante no nativo se sentirá molesto y frustrado por carecer de estas habilidades y sentir el posible rechazo de su interlocutor. Un ejemplo concreto es el que señalan Appel y Muysken (2002) sobre el uso del tú o usted en español. Para un hablante de origen inglés, el seleccionar el pronombre adecuado le resulta difícil, pues en su lengua materna no hay distinciones de ese tipo, sólo usan decir: you. Por tanto, el hablante no nativo de la lengua deberá aprender a reconocer los factores sociales, como las diferencias de edad, relaciones de poder, entre otros, que inciden en la elección de un pronombre y no del otro para, así, no cometer errores hablando en su segunda lengua.
Algo similar ocurre con la comunicación de determinados temas o vocablos desde una lengua a otra. Existen diversas ideas, temas o palabras que para una cultura y su idioma pueden ser de gran significación, pero para otros idiomas, esas ideas son desconocidas o tales palabras no existen porque no han sido necesarias en su cultura. Un idioma por ejemplo, puede poseer distintas palabras para un determinado objeto o situación, pues es de importancia dentro de su cultura. Sin embargo, en otros idiomas el mismo objeto puede que sólo tenga una palabra para denominarlo. Kramsch (2003), señala que este hecho es uno de los mayores problemas de los hablantes no nativos, pues hay muchos vocablos de su lengua que podrían no ser traducibles a su segunda lengua porque no existe una palabra exacta. Lo mismo sucede con las ideas, si un hablante no nativo intenta explicar ideas o temas que no son conocidos por un hablante nativo de un determinado idioma, éste último no podrá comprenderlo tan fácilmente, pues no lo concibe como algo familiar o conocido en su cultura. Los modismos o jergas pertenecientes a una determinada lengua, también son causa de problemas para el hablante no nativo, por lo tanto, su tarea será la de aprender los modismos o expresiones comunes para la comunidad con el fin de comprender mejor los mensajes e integrarse de mejor manera en su nuevo contexto idiomático.
Por último, existen los factores relacionados con las diferentes reglas de interacción que utilizan ambos interlocutores en la comunicación intercultural. Preston & Young (2003) indican que estas reglas no apuntan a las reglas lingüísticas formales (gramaticales, semánticas, fonológicas) sino más bien a reglas de comportamiento y secuencias de enunciados apropiados a cada situación. Por ejemplo, la duración de cada turno verbal y la frecuencia de interrupciones. Así también, aspectos paralingüísticos del lenguaje como el tono y la entonación. El hablante no nativo debe saber adecuar una tonalidad específica en la conversación y los enunciados adecuados cuando requiere hacer una petición, pues todo esto influirá en la recepción del mensaje y la aceptabilidad por parte de su interlocutor.
Ante todos estos factores lingüísticos y extralingüísticos, los hablantes no nativos se ven en la obligación de recurrir a diversas estrategias adaptativas de comunicación, a fin de lograr el diálogo y entendimiento con su receptor nativo. Appel y Muysken (2002), tratan este punto desde una perspectiva sociolingüística, pues como se ha mencionado anteriormente, la gran cantidad de factores externos que influyen en la comunicación entre hablantes nativos y no nativos de un idioma es significativa en el momento de la efectiva interacción comunicativa entre ambos hablantes.
Primero, hay que tener presente que el lenguaje interior de cada persona está constituido por elementos lingüísticos de su propio idioma, es por ello que resulta difícil llegar a dominar un segundo idioma completamente, por lo tanto, como dice Alarcón (2003) una de las estrategias de los hablantes no nativos es que se deje de emplear la lengua materna desde el interior de la memoria y se obligue a PENSAR en el segundo idioma. Este paso es extremadamente difícil, pero es muy beneficioso, pues habilita a este individuo a adquirir mayor fluidez en la comunicación en su segunda lengua.
El manejo perfecto de otro idioma es muy difícil de conseguir, sobre todo si no se adquirió en los primeros años, por ello, al no llegar a una completa adquisición y comprensión total del idioma (sin considerar las variaciones lingüísticas que ocurren dentro de la misma lengua en distintos países) el hablante no nativo se ve obligado a buscar más estrategias o técnicas para alcanzar un grado de comunicación mayor. Appel y Muysken (2002), señalan que entre alguna de estas prácticas están:
Ir traduciendo todo lo que se oye o piensa decir, desde su propia lengua a la lengua que se está utilizando como medio de comunicación. Hacer el esfuerzo de colocarse en el terreno idiomático de su interlocutor y valerse de sus recursos, aun cuando perciba que son pocos y no le bastan para lograr una comunicación fluida. En tal caso, se verá obligado a ajustar los límites de la conversación al alcance sus propios medios, renunciando a comunicar ideas o pensamientos para las cuales no tiene una adecuada expresión lingüística. En paralelo a la comunicación en su segunda lengua, el hablante se vale de otros recursos comunicativos como gestos, mímicas, etc., llevando al interlocutor a que intente predecir lo que se intenta expresar a través de varias preguntas-respuestas, que permiten entender aquello que se deseaba comunicar.Estas estrategias utilizadas por hablantes no nativos durante la comunicación pueden tener buenos resultados, a pesar de correr peligro de que el interlocutor nativo se canse o se fastidie de la conversación, pues ésta puede ser demasiado lenta y dificultosa que termine por cansarlo y desconcentrarlo. De todos modos, lo principal es tener claro que lo más importante y que sin duda facilita la comunicación entre hablantes nativos y no nativos de un idioma, es el acuerdo de cooperación y aceptación del otro. Sin esto, será aún más difícil llegar al éxito comunicacional y a una visión más integradora de las diferentes culturas que forman parte de las sociedades humanas.
ANÁLISIS DE LOS RESULTADOS OBTENIDOSA partir de las entrevistas realizadas, se elaboraron dos grandes categorías de análisis: cultura chilena y lengua y estrategias comunicativas. A su vez, estas categorías se subdividieron en otras más pequeñas, en relación con las respuestas obtenidas de las entrevistas para lograr obtener una mayor codificación de los resultados de la investigación, pues al tratarse de entrevistas abiertas, las respuestas son diversas y extensas, por lo que necesitan ser categorizadas en los temas que abarca esta investigación.
CULTURA CHILENA Relación cultura y lenguaLos hablantes estadounidenses afirman que la cultura y la lengua son elementos que no se pueden disociar, la cultura siempre influirá en la lengua de una u otra manera. Por tanto, en la comunicación intercultural, esta relación cultura-lengua es aún más evidente para el hablante no nativo, pues habrá muchos elementos culturales que no conocerá hasta que se inserta en el país de su segunda lengua.
Entrevista Nº 1
“Sí, yo en realidad creo el idioma y la cultura que que no se les puede separar, porque el idioma forma la forma de pensar, entonces muchas veces en inglés, por ejemplo voy a intentar traducirlo, que en inglés hay un saludo bastante común y es como; cómo es tu vida y aquí en Chile, es como los saludos nunca se dice así, entonces muchas veces vea como más corta el saludo, es como, bueno se besa y todo pero no es tan profundo preguntándole a la persona es como; ¿Cómo estás?...bien... a que bien...y entonces esa es como una cosa pequeña cultural que es distinto, como si yo decía a alguien del aquí que ¿cómo está tu vida? Me van a mirar como medio raro y no es que digo mal las palabras, solo es algo que no se dice aquí...”
En este fragmento queda claro que la lengua es un instrumento fundamental en la cultura, gracias a ella se puede conocer más acerca de los hablantes y sus formas de expresarse. Para los norteamericanos los saludos sólo tienen contacto físico por medio de la estrechez de manos, en cambio en Chile es tradicional el saludo corto y el beso en la mejilla. Esta diferencia de comportamientos entre hablantes de diferentes culturas era lo que Preston y Young (2003) señalaban como las reglas de interacción. Los hablantes no nativos, por tanto, deben conocer estas reglas, así como también manejar las secuencias enunciativas utilizadas en ciertas situaciones específicas de comunicación. Todo esto permite la mejor integración a la nueva cultura y su idioma y tener menos riesgos en caer en lo que se denomina “un choque cultural”.
Entrevista Nº 1
“...porque me había dado cuenta de que tan distinta es la cultura y que tanto afecta el idioma, que ahora puedo por ejemplo, como en cambio de sólo traducir una idea como puedo tratar decir algo que se dice aquí que es como porque muchas veces hay frases comunes que se dice entonces puedo usar más las frases que que dicen los chilenos entre sí. Yo diría que en muchas formas había aprendido bastante de cómo comunicarme aquí...”
Entrevista Nº 2
“...en el contexto he podido aprender español y aprender mucho más de lo que aprendería no sé en una clase en mi país... yo creo que sí he aprendido mucho ahh en esta en contacto con los mismos chilenos”.
En este sentido, precisamos que los hablantes no nativos valoran la lengua en relación a toda la información que puede aportar acerca de la cultura en la que esta inscrita. Se reconoce a la lengua como un medio de transmisión de la cultura, así como también facilitadora del conocimiento de las tradiciones y costumbres que presenta la sociedad en la que se inserta el hablante no nativo.
Jergas y modismos chilenosParte importante para la buena comprensión de los hablantes no nativos en Chile, ha sido adquirir los modismos o jergas que forman parte del vocabulario cotidiano chileno. La adquisición del idioma español en su país de origen, es un español neutro y fuera de un contexto específico de comunicación. Es evidente que cada país inserta a su idioma diversos modismos propios de la cultura a la que pertenece. En el caso de Chile, los entrevistados ponen énfasis en el hecho de que adquirir tales elementos propios de este país, les ha ayudado considerablemente a mejorar la comprensión y entendimiento hacia sus receptores chilenos.
Entrevista Nº 1
“...conocí a mi polola de aquí llevamos un año y medio, y ella me enseñaba algo de cómo hablaban los chilenos antes que llegaba, entonces eso igual me ayudó bastante porque hay muchos extranjeros que llegan aquí y saben más o menos hablar español, pero les falta mucho el vocabulario chileno, el básico el cachai, el poh, el.... cosas así”.
Entrevista Nº 2
“...al comienzo era bien difícil porque aquí hablan con mucho modismo y palabras que ahh en el español no existen...” (...) por ejemplo, cuando dicen: cachai o poh o bacán o todas esas palabras que no de verdad en un comienzo me era muy difícil entender”.
Estos ejemplos permiten conocer la importancia que tiene para el hablante no nativo el aprender estos chilenismos, pues la adquisición del español no es suficiente para comprender en una primera instancia a los hablantes nativos, en este caso, a los chilenos. Como señalaba Kramsch (2003) este hecho es uno de los principales problemas en la comunicación intercultural de hablantes nativos y no nativos de un idioma determinado. En este caso, los hablantes provenientes de EEUU tuvieron que comprender el significado de las palabras mencionadas por ellos mismos en las entrevistas, para comenzar a entender y adaptarse a la particular forma de comunicarse de la mayoría de los hablantes chilenos.
Estereotipos / prejuiciosEn la comunicación intercultural se pueden percibir, en algunas ocasiones, la expresión de prejuicios o estereotipos que influyen de antemano en la aceptación o rechazo de los hablantes nativos hacia los no nativos de un idioma. Los entrevistados señalaron que existen fuertes estereotipos de los chilenos con respecto a la personalidad y comportamiento de los estadounidenses, sin que de antemano hayan conocido a un estadounidense directamente. Gran responsabilidad en esto, lo tienen los medios de comunicación que en algunos casos, proyecta realidades que no son siempre reflejan la verdadera realidad de un país o de un grupo de personas.
Entrevista Nº 1
“...de repente la gente me pregunta algo de mi país, y yo puedo como decir algo, contar alguna historia de mi mamá, por ejemplo cuando: ah! fui con mi polola chilena a mi casa y mi mamá siempre le cocina como...cocinaba como desayunos grandes y como que comíamos mucho y que quizás que después de repente el chileno puede contestar: ah! es que sí ustedes son tan fríos y comen mucha comida rápida y es como totalmente lo contrario a lo que decía, pero es como muy muy fuerte esa idea aquí”.
Entrevista Nº 2
“Puede ser que a muchas personas no les guste Estados Unidos y muchas veces al comienzo no te tratan muy bien, pero luego te conocen y emm eso cambia, el prejuicio (...) el prejuicio cambia.”
“...al verme ellos ya saben que quizás ellos no me van a entenderme...”
Estos ejemplos dejan claro que en Chile existen muchos estereotipos sobre los hablantes estadounidenses, quienes han sido encasillados con determinadas características, actitudes y comportamientos, llegando hasta ser juzgados por su nacionalidad, forma de vestir etc. El solo hecho de que estos hablantes no nativos se vean físicamente diferentes a los chilenos (color de pelo, ojos de color, forma de vestir, etc.) provoca un prejuicio inicial, que podría repercutir favorable o desfavorablemente en la efectiva comunicación entre un chileno y un estadounidense.
Cada hablante es portador de una identidad social que lo posiciona como integrante de un país o grupo social determinado. Este hecho facilita la aparición de estereotipos y/o prejuicios que irrumpen en mente de los hablantes a la hora de enfrentarse a una comunicación intercultural. Por tanto, los hablantes norteamericanos deben acostumbrarse y aceptar esos estereotipos y prejuicios con los que se encuentran una vez que llegan a Chile. Sin embargo, esta tarea no es tan fácil, pues si esos prejuicios persisten a pesar de que el hablante no nativo intente revertir en esa situación, la experiencia comunicativa se puede ver afectada, pues sentirá que no está siendo aceptado por la comunidad. A su vez, su actitud se puede volver negativa frente a la nueva cultura y los miembros que la constituyen, interrumpiendo así cualquier tipo de cercanía comunicativa.
Experiencia comunicativaPara ambos hablantes norteamericanos, la experiencia comunicativa en Chile ha sido buena, sobre todo porque al estar dentro de un país donde se habla español como primer idioma, les ha facilitado aprender más tanto del idioma mismo como de la cultura chilena.
Entrevista Nº 1
“Sería una buena experiencia, por lo menos en el sentido de que yo siento que había crecido y aquí la comunicación es algo que estoy obligado a hacer yo...”
Entrevista Nº 2
“Ohh ahh… al final creo que que sí porque ahh it… ahh en el contexto he podido aprender español y aprender mucho más de lo que aprendería no sé en una clase en mi país... yo creo que sí he aprendido mucho ahh en esta en contacto con los mismos chilenos”.
Así es como los hablantes estadounidenses consideran que a pesar de los problemas iniciales que debieron enfrentar con respecto al idioma y a la nueva cultura a la que se integraban. Valoran el resultado final de su experiencia en Chile, pues más allá de haber adquirido nuevos conocimientos lingüísticos, adquirieron nuevos conocimientos con respecto a la cultura chilena y como ésta está íntimamente relacionada con el español utilizado en Chile. Al parecer, existió una buena integración y aceptación hacia la nueva cultura por parte del estadounidense y, por otro lado, no se menciona ningún tipo de rechazo que los chilenos pudieran haber cometido, por lo tanto, la aceptación de las diferencias culturales y lingüísticas vino desde ambas partes.
LENGUA Y ESTRATEGIAS COMUNICATIVAS Expresión de ideas simples y complejasEn general, los hablantes de EEUU expresaron que no tuvieron mayores problemas expresando ideas cortas o simples, como por ejemplo, desarrollando conversaciones de tipo cotidiana o trivial.
Entrevista Nº 1
“Emm si no tiene que ver con... algo desconocido a ellos yo creo que sí (...) si no conocen para nada de lo que estoy hablando entonces no... no me van a entender pero yo no sé que tanto tiene eso que ver con idioma”.
Entrevista Nº 2
“Ohh cuando las ideas son sencillas sí comprenden, pero cuando yo quiero expresar algo más profundo, más profundo, por general no entienden, lo que quieren decir, ohh además me falta conocer más vocabulario porque ommm me es difícil expresarme con lo que ya sé, entonces eso también afecta”.
Sin embargo, cuando las conversaciones y el desarrollo de ideas se tornan más complejos, es cuando los hablantes no nativos manifestaron que la comprensión por parte del hablante nativo no fue del todo eficaz. Existen muchos factores que pueden provocar estos problemas; por una parte puede ser la falta de mayor vocabulario como lo expresó la segunda entrevistada, la poca claridad o orden en la exposición de ideas complejas, el desconocimiento por parte del hablante nativo de determinadas ideas, etc.
Esta situación es preocupante si se piensa que ninguno de los dos hablantes norteamericanos se ha podido desenvolver con total libertad en el desarrollo de sus ideas. Este hecho impide la realización de una comunicación con desarrollo de ideas a mayor profundidad y contenido por parte de los hablantes no nativos, limitándose entonces, a diálogos simples y cotidianos. El hablante estadounidense debe aceptar esta situación si quiere establecer una comunicación con chilenos. Probablemente, esta situación cambie, pues estando dentro del terreno idiomático de su segunda lengua, la adquisición de más vocabulario y experiencia comunicativa, le permitirán ir desarrollando más ideas en cuanto más se afinan sus competencias lingüísticas.
Ideas desconocidasEl entrevistado Nº 1 señaló que existen ideas que son casi imposibles de comprender por parte de los hablantes chilenos, pues se trata de ideas que son pocos o nada conocidos en el país. Kramsch (2003) indicó que este factor era uno de los principales problemas que tenían los hablantes no nativos en la comunicación con el hablante nativo. En este caso, el entrevistado ejemplifica esta situación con el desarrollo de una idea poco conocida en Chile.
Entrevista Nº 1
“si quiero decir algo, como si estoy intentando explicar algo de mi país o algo mi familia y es un concepto o una idea que… que no se ve aquí entonces a veces tengo problemas en ese sentido, que trato de explicar algo que es desconocido aquí y que alguien piensa que debo estar como equivocándome con las palabras sino me entienden y que no tiene que ver con la idea sino con mi habilidad de hablar”.
“yo juego un juego que se llama “ultimate frisbee” en inglés y bueno se juega con un disco plástico que… que se tira entre sí y es un juego que jugamos nosotros y es parecido al fútbol de aquí (...)yo intentaba explicar el juego a mi polola y yo pensaba que ella entendía bien, pero después ella fue conmigo a verme jugar y cuando termine de jugar, ella me decía que pensaba que estaría como una persona lanzando y ocho.... otro cachando y eso sería todo...y en realidad es un juego complicado como el fútbol de aquí, donde todos se corría y hay equipos y se hace puntos y todo ....y todo, y probablemente cuando explique el juego no explique mal, pero sólo es una idea que no se vea nunca aquí, entonces yo lo podía explicar bien pero la persona no me podía entender ...”
“... tengo que pensar con quién estoy hablando, que tengo algunos amigos de aquí que han vivido algún tiempo en mi país o en otros países entonces con ellos de repente puedo decir cosas medio distintas porque quizás me pueden entender porque habían visto las mismas cosas que yo...”
El hablante estadounidense deja claro como las ideas que no son concebidas por los hablantes chilenos previamente, resultan más difíciles de explicar y comprender. Señala que a pesar de haber explicado el juego con las palabras correctas, su polola aún seguía pensando que se trataba de un juego sobre la arena donde un jugador tira el platillo al otro y viceversa. Esa idea de la hablante chilena se debe a que asoció el juego con su propia realidad inmediata, con lo que sabía y entendía del juego, por tanto, sólo una vez que constató empíricamente el juego que el hablante estadounidense le había explicado anteriormente, pudo entender que se trataba de una idea nueva o distintas de lo que la hablante chilena conocía hasta ahora por ese juego.
En algunas oportunidades, los hablantes no nativos en Chile prefieren sólo omitir temas o ideas que no son conocidas en Chile, por pertenecer a su propia cultura, para así, no caer en malos entendidos que pueden confundir a su hablante nativo. Por otro lado, si el hablante chileno ha vivido experiencias similares como lo menciona el entrevistado, puede ser que en esta situación las ideas sean completamente entendidas pues el hablante chileno sabe a lo que el hablante estadounidense se está refiriendo y podrán, entonces, continuar con una buena comunicación y entendimiento por parte de ambos hablantes.
Gramática y pronunciaciónLa correcta pronunciación de los idiomas no es algo tan fácil y rápido de lograr por parte de los hablantes no nativos, pues se requiere de un proceso de adaptación y cambio interno en la mente del hablante, para que estos elementos no interfieran ni aparezcan en su comunicación en la segunda lengua. Los hablantes nativos de una lengua poseen en su forma de hablar determinadas características con respecto a su entonación, pronunciación y variantes lingüísticas dependiendo del país en donde viven. A todos esos elementos Kramsch (2003) los denomina “Discourse accent” o acento discursivo.
Cuando los hablantes norteamericanos se expresan en español, probablemente, tengan el vocabulario y la gramática necesaria para comunicarse en este idioma, pero lo que no tienen es la pronunciación o entonación correcta que se debe utilizar. Hay que tener en cuenta que hay algunos sonidos en el español que no existen en el idioma inglés y, por tanto, aprender y pronunciar tales sonidos resulta algo difícil para los hablantes no nativos.
Entrevista Nº 1
“... de repente sí ellos como no entendieron siempre a mí y no sé si es tanto una cosa de vocabulario y pronunciación y gramática porque igual hago errores pero cualquier persona, yo siento que cualquier persona que me presta atención casi siempre me entiendan”.
Entrevista Nº 2
“Yo creo que primero es la entonación, emm como pronuncio las palabras, a veces digo oraciones que están bien en lo gramatical, pero igual no entienden por mi pronunciación no es muy buena mi entonación quizás dificulta que ellos entienden”.
En el primer ejemplo, el hablante señala que para él estos factores inciden en su comunicación con los chilenos, pero que no impiden que exista una relación comunicativa entre ellos. Por otra parte, el segundo ejemplo señala que su entonación y pronunciación pueden ser causantes de los mayores problemas de entendimiento, más allá de los aspectos gramaticales. Por tanto, hablar y saber utilizar todas las relaciones gramaticales en español, no aseguran la total comprensión del hablante nativo, no es suficiente conocer todos los aspectos lingüísticos, sino que también se debe aprender y manejar todos los elementos paralingüísticos que componen un idioma determinado. En el caso del español en Chile, los hablantes estadounidenses creen que estos elementos han interferido de una u otra manera en la relación comunicativa con los hablantes chilenos, dejando entrever que la adquisición de un segundo idioma va más allá de un aprendizaje lingüístico.
Limitaciones / apoyos comunicativosLos hablantes provenientes de Estados Unidos señalan que frente a diferentes obstáculos que se presentan en la comunicación con los chilenos se debe acudir a diversos recursos, los que van desde limitar su interacción comunicativa hasta buscar diferentes formas que faciliten el entendimiento de sus receptores chilenos.
Entrevista Nº 1
“...en realidad muchas veces sólo omito las cosas, entonces como ... pueden decir algo que yo no estoy de acuerdo, pero que como yo no puedo explicar bien a ellos porque no sé así, entonces sólo no digo nada en contra de lo que dijeron, sólo digo como: ahh sí!! Como algo así más o menos...”
Como se puede apreciar, en momentos que no se pudo conseguir la clara expresión de ideas o argumentos, el hablante no nativo ha preferido callar y limitar su discurso lingüístico sólo para situaciones en que sienta que puede desenvolver correctamente. Sin embargo, en el siguiente ejemplo el mismo hablante no nativo ha podido hacer uso de una estrategia comunicativa que al parecer le permitió ampliar su expresión comunicativa con los hablantes chilenos.
Entrevista Nº 1
“...en cambio de sólo traducir una idea como puedo tratar decir algo que se dice aquí que es como porque muchas veces hay frases comunes que se dice entonces puedo usar más las frases que que dicen los chilenos entre sí...”
En este ejemplo, el hablante norteamericano utiliza los mismos recursos o frases lingüísticas que usan los chilenos, pues esto le permitirá asegurar la efectiva comprensión de su mensaje. Su estrategia es la de insertarse completamente en el terreno idiomático y, una vez que conoce los discursos y frases comunes que se escuchan en Chile, intenta utilizar las mismas frases, pero ahora para comunicar sus propias ideas.
Entrevista Nº 2
“Ohh... no sé a veces ohh lo digo en inglés por si ellos entienden la palabra, o por mímica ahhh no sé trato de que....hacer que me entiendan”.
La estrategia de comunicar palabras en inglés a los hablantes chilenos puede tener buenos resultados si el hablante nativo efectivamente sabe algo de inglés, en el caso contrario esta estrategia no será válida, por tanto la utilización de palabras en inglés dentro de una comunicación en español, sólo provoca confusión e incomprensión de su receptor. Por otra parte, el uso de otros recursos comunicativos, como gestos o mímica, sirven de complemento a la comunicación verbal, pero en ningún caso parece lo suficientemente buena como para reemplazarla. Lo más probable es que los hablantes chilenos intenten adivinar lo que el hablante norteamericano les quiere decir, como lo señala el hablante no nativo.
Entrevista Nº 2
“...algunas de las personas que conozco ohh me hablan bien lento, bien pronunciado todo, pero ohh otras hablan y hablan y noo ayudan mucho...”
Como señalan Appel y Muysken (2002), los hablantes nativos intentarán ayudar a los hablantes no nativos a comunicarse. La técnica más recurrente será por medio de preguntas y respuestas sucesivas, lo que puede permitir que la comunicación se establezca, aunque no se puede asegurar una prolongada conversación por la lentitud que ambos hablantes tendrán para comunicarse.
CONCLUSIONESLos resultados de nuestro estudio han evidenciado distintos aspectos y fenómenos relacionado con la comunicación intercultural entre un hablante norteamericano y un hablante chileno. Queda claro que los factores culturales y sociales son fundamentales en el momento de expresar o desarrollar determinadas ideas. Le lengua siempre está en relación con la cultura a la que pertenece e irá variando y transformándose de la misma forma que lo harán los elementos culturales. Quizás, uno de los aspectos más importantes, es reconocer que el aprendizaje de un idioma no consiste solamente en el hecho de adquirir las habilidades y competencias lingüísticas. Una persona puede estar estudiando años un idioma, y por lo general, lo aprende fuera del contexto en que se desarrolla ese determinado idioma. En un primer momento esto no parecerá muy importante, pero cuando este hablante no nativo intente insertarse en un país en el que se practique ese idioma, verá que será necesario conocer y estar en contacto con la nueva cultura y sociedad para lograr comunicarse y ser comprendido por los hablantes nativos.
En el caso de Chile, los hablantes estadounidenses confirman este hecho, sus primeros intentos de comunicación y diálogo con hablantes chilenos, les resultó difícil y casi imposible. Debieron integrarse a la cultura chilena, conocer sus miembros, tradiciones y costumbres, para comenzar a reelaborar su discurso lingüístico y adaptarlo a las exigencias y normas de la comunidad. El primer elemento que indicó este hecho fue el uso de jergas o determinados modismos chilenos que son tan frecuentes en el habla popular, los hablantes de Estados Unidos tuvieron que entender sus significados y el contexto en el que son utilizados para comprender la comunicación que existe en Chile. El idioma español en el contexto chileno tiene características específicas gracias a distintos factores socioculturales, y es ahí donde el hablante no nativo tuvo que poner atención, por ejemplo, conocer qué tipos de registros o estilos discursivos se usan para determinadas situaciones y con qué tipo de interlocutores hablar de una manera y no de otra, qué temas están presentes o pueden ser tratados en Chile y cuáles no, qué frases son las más comunes o jergas típicamente utilizadas, entre otros.
En el caso de las estrategias comunicativas utilizadas por los hablantes norteamericanos, éstas también se pueden determinar en base a la cultura chilena, puesto que gran parte de estas estrategias son intentando utilizar palabras o expresiones mas recurrentes para que el receptor chileno no sienta tanta lejanía con el hablante no nativo, a así lograr la comprensión y comunicación. Obviamente existen más estrategias utilizadas por los hablantes estadounidenses, pero son un complemento a la comunicación verbal. Sin duda, la gran estrategia comunicativa ha sido la de entender la estrecha relación existente entre lengua y cultura. El hablante estadounidense comenzó a conocer a Chile y la forma de hablar español, por medio de eventos y situaciones cotidianas, lo que le fue dando las herramientas lingüísticas y extralingüísticas necesarias para entablar una buena comunicación con los hablantes chilenos.
LIMITACIONESSi bien esta investigación da a conocer la relación comunicación intercultural que establecen los hablantes estadounidenses con los hablantes chilenos dentro de este país, hubiera sido más interesante aún, relacionar los elementos culturales de Chile con los elementos culturales pertenecientes a Los Estados Unidos. Pues cada país tiene sus propias formas de comunicar, independientemente del idioma que utilicen, como ya se ha dicho la cultural de los hablantes influye en su comunicación y por tanto, sería interesante explorar y conocer que elementos tienen en común Chile y Los Estados Unidos, ya que si las diferencias son demasiado grandes podrían explicar mejor el porqué se produce mayores o menores niveles de comprensión ente ambos hablantes. Por otra parte, sería interesante conocer tanto la comunicación intercultural que desarrolla el hablante estadounidense en Chile, como la comunicación que desarrolla un hablante chileno inserto en Estados Unidos. De este modo, podríamos establecer diferencias y similitudes lingüísticas existentes entre ambas culturas, lo que significaría un gran aporte al entendimiento y valoración de la cultura y sociedad de cada país.
PROYECCIONESSería interesante expandir este estudio a otras disciplinas sociales que abarquen distintas áreas referidas al comportamiento y la sociabilidad humana, pues por medio de estudios de este tipo se pueden llegar a conocer factores importantes que pueden incidir en el actuar de los individuos en determinadas sociedades. La lengua y la cultura desarrollan formas de pensar y de entender la vida de distintas maneras en cada país o zona geográfica, por tanto, la relación que puede llegar a establecer un individuo fuera de su contexto geográfico e idiomático, podría revelar información interesante y fundamental para comprensión de conductas y actitudes sociolingüísticas.
Por otro lado, de este estudio se pueden extraer múltiples ideas que pueden ser útiles en el ámbito educativo, pues por un lado, se puede contribuir a la valoración y aceptación de la diversidad cultural que existe fuera de la realidad cotidiana y, por otro, se pueden aportar varios aspectos de la comunicación intercultural como por ejemplo, las experiencias comunicativas que los hablantes estadounidenses han tenido Chile para la enseñanza de idiomas tanto del español como del inglés.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS Alarcón, L. (2003). El fenómeno del bilingüismo y sus implicaciones en el desarrollo cognitivo del individuo. Querétaro, México: UAQ. Appel, R. & Muysken, P.(2002). Bilingüismo y contacto de lenguas. Barcelona, España: Editorial Ariel. Kramsch, C. (2003). Language and Culture. [Lenguaje y Cultura]. New York, USA: Oxford University Press. Mc Entee de Madero, E. (1998). Comunicación intercultural: bases para la comunicación efectiva en el mundo actual. México: Mc Graw-Hill. Preston, D & Young, R. (2003). Adquisición de segundas lenguas: variación y contexto social. Madrid, España: Arco Libros.